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¿Es posible tener una membresía de un solo curso?

Contar con una membresía de un solo curso es posible. Pero, ¿sabes qué tres claves debes tener en cuenta para que sea de éxito?

Tabla de Contenidos

Cuando piensas en tener tu propia membresía, ¿qué es lo primero que se te viene a la cabeza? Lo más probable es que pienses en un sinfín de cursos que te va a llevar una cantidad enorme de trabajo. 

Y en muchas ocasiones, así es. Ofrecer una membresía de contenidos es un trabajo de mucha constancia. El enfoque más típico es obligarte a crear nuevos cursos para tus suscriptores, de forma recurrente.

Sin embargo, esta no es la única vía para tener una membresía de éxito.

Entre nosotros, crear contenido constante parece una locura. ¡Y puede llegar a serlo! Aunque es un intercambio lógico (una persona te paga para recibir algo a cambio), en muchas ocasiones crear contenido semana tras semana puede llegar a ser contraproducente.

La clave es encontrar lo que te funciona a ti y a tu público. En este blog ya hemos hablado de los tipos de membresía que existen, elige la que realmente aporte valor a tus clientes. 

Para hacerlo, deberás entender las necesidades reales de tu cliente y qué le motiva a seguir en tu membresía. En este artículo, veremos con más detalle a qué nos referimos y cómo es posible tener una membresía de éxito de un único curso.

Las tres claves de una membresía de éxito

Sigue leyendo para conocer el secreto de una membres´ía

Hay varios motivos por los que una persona quiere formar parte de una membresía: el contenido, la autoridad del creador, un precio reducido…

Sin embargo, existen tres motivos clave para tu audiencia que van a marcar la diferencia entre si tu membresía va a tener éxito:

  • Ser parte de un grupo exclusivo de personas.
  • Tener acceso al creador de la membresía o a un tutor.
  • Sentirse parte de un movimiento.

Como ves, hay un elemento que se repite: La comunidad.

Las personas valoran más el hecho de sentirse acompañados en su proceso de transformación, que el hecho de tener un arsenal de cursos que consumir. 

Entonces, ¿debo crear un curso o no? 

Pues como todo, depende. Existen membresías enfocadas solo a la comunidad, que funcionan de maravilla. Otras que se basan en ofrecer un servicio recurrente.

Sin embargo, es muy recomendable tener un contenido de base, que sirva de guía al nuevo miembro y que pueda justificar la compra en un primer momento.

Si ofreces un curso completo, pero rápido de consumir, el usuario se verá obligado a entrar varios días en tu plataforma, y superarás el periodo en el que se acostumbrará a ser parte de la comunidad

Cómo crear una membresía de un solo curso

¿Todos en sus pupitres?

Cuando te lanzas a crear tu propia membresía, lo primero que debes plantearte es cuál es el valor que vas a ofrecer. Es decir, por qué alguien debería comprar y seguir pagando mes a mes tu membresía. 

Lo más obvio es pensar que tus clientes quieren nuevo contenido de manera recurrente, ¿verdad? 

Sin embargo, lo más probable es que acabe siendo contraproducente para la persona. Métete en su piel: tus clientes tienen poco tiempo, y pensar que hay un sinfín de clases les puede incluso hasta llegar a generar un sentimiento de ansiedad. 

Mejor vamos a ilustrarlo con una historia. 

Este es el caso de Juan. 

A Juan le encanta la horticultura, y ha descubierto una membresía con un montón de cursos para dejar listo su huerto. Después de estar pensando durante varias noches si debería dar el paso, Juan decide apuntarse a esta membresía que tanta ilusión le hace.

Las primeras semanas, quiere dedicar las tardes de miércoles, viernes y domingo a estudiar los cursos y a poner en práctica lo aprendido. 

Pero a medida que el tiempo pasa, Juan cada vez dedica menos tiempo a los cursos. De tres días a la semana, pasa a dos. Y de dos días, a uno.

Hasta que una mañana, mientras desayuna, Juan recibe un correo sobre la publicación de un nuevo curso en la plataforma. «Qué agobio!», piensa, «ya tengo cinco cursos al menos acumulados». Al no tener suficiente tiempo, Juan piensa que es una perdida de dinero y se da de baja de la membresía.

Ya ves, sentir este agobio es una de las causas por las que tus miembros puedan decidir darse de baja. Si lo único que les retiene es tu contenido, y ellos creen no disponer del tiempo para consumirlo, ¿para qué van a seguir pagando?

Cambia el enfoque

Sin embargo, existen otras maneras de retener a Juan. Replantea la propuesta de valor para facilitarle la vida a tu cliente. Por ejemplo, a través de una comunidad que esté viviendo su misma transformación.

No es ningún secreto: es la historia de la humanidad. Queremos formar parte de una tribu. Y tu membresía puede ser la clave para encontrarla.

Vamos a darle la vuelta a la historia de Juan.

Al cabo de unos meses, Juan vuelve a recibir un correo de la membresía de horticultura. Hace tiempo que sigue a Anabel, su fundadora, por redes sociales, prometiéndose que cuando tenga tiempo volverá a ver los cursos… 

Al abrir el correo, se sorprende: la membresía va a incluir acceso a una pequeña comunidad de aficionados al mundo del huerto, ¡con sesiones de preguntas y respuesta con Anabel! 

Se inscribe sin dudarlo (¡por fin va a poder compartir su pasión con otros compañeros!), y solo de entrar, ve un único curso muy completo que puede hacer en menos de 15 horas. Ahora sí podrá planificar su tiempo.

Busca tu «ahá» y todo será más fácil

Pasan las semanas, y Juan ya ha terminado el curso. Sin embargo, le encanta hablar con la comunidad y, sobre todo, con su tutora, que forma parte del equipo de Anabel. Se siente acompañado, y cada vez que tiene una duda, sabe que un profesional podrá resolverla. 

Cada mes, recibe un calendario sobre la mejor época de plantación y plantillas para organizar su parcela. Sin duda, le ayuda a planificarse mejor. 

Tomates frescos, foto, hashtag, y compartir en Stories de Instagram. No le importa pagar su cuota mensual, ¡sin duda va a quedarse con esta comunidad!

¿Ves la diferencia? El enfoque de la membresía cambia por completo para ayudar al usuario. Como se suele decir en marketing, el consumidor debe ser el centro. Para enfocar tu membresía, algunas preguntas clave que puedes hacerte son:

  • ¿Cómo puedo ayudar a mi cliente ideal? 
  • ¿Qué contenido le aportará realmente valor? 
  • ¿Qué es lo que más valora de mi membresía?

Dar valor a los usuarios de tu membresía

En definitiva piensa en qué le será útil a tu cliente, y dáselo. La clave de tener una membresía de éxito está en facilitarle la vida. Construye una comunidad con gente que quiere vivir la misma transformación, y acompáñalos tú mismo. 

Por ejemplo, puedes crear grupos más reducidos para aumentar el sentimiento de pertenencia. 

Programar una sesión de preguntas y respuestas con el fundador.

Darles un regalo especial cuando cumplan medio año de membresía.

En definitiva, usa tu imaginación para sorprenderles y para que se sientan “como en casa”.

Y si quieres saber más sobre cómo puedes construir tu propuesta, estás de suerte: te abrimos las puertas de una membresía exitosa, Vdanceclub. Échale un vistazo y descubre desde dentro cómo puedes crear tu propia membresía de éxito 😉

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Eric Górriz & Magí Pons

Expertos en membresías. Más de 5 años de experiencia y más de 2M€ facturados. Creadores de la metodología Sales-Branding Strategy para membresías con potencial.

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